Solis

Las bombas de calor industriales R290 de la serie Solis han sido desarrolladas para proporcionar una respuesta térmica contundente en edificios comerciales a gran escala e instalaciones industriales con demandas energéticas masivas. Con una potencia de calefacción que abarca desde los 100 kW hasta los 400 kW, estos equipos combinan una alta capacidad frigorífica con múltiples opciones de configuración avanzada, lo que los convierte en la solución predilecta para fábricas, grandes cadenas de supermercados, centros logísticos y naves de almacenamiento. Como sistemas reversibles aire-agua basados en tecnología Full-Inverter y propano (R290), garantizan un funcionamiento altamente económico y respetuoso con el medio ambiente. Trabajan con total solvencia en calefacción con temperaturas exteriores de hasta -15°C, aportando en paralelo una capacidad de refrigeración de 70 kW a 280 kW. Esta arquitectura dual evita la necesidad de instalar dos maquinarias independientes, reduciendo drásticamente los costes de inversión, espacio y montaje en obra.

Para blindar la continuidad del servicio ante cualquier imprevisto, los sistemas Solis pueden estructurarse con esquemas de uno a tres circuitos frigoríficos independientes. Gracias a esta redundancia, si un circuito sufre una avería, los restantes continúan operativos aprovechando el resto de la capacidad de la unidad para seguir abasteciendo las necesidades térmicas del usuario final.

Su construcción de chasis modular integral se ensambla utilizando ventiladores con motores de tecnología EC, intercambiadores de calor avanzados (microcanal o tubo aleteado) y una selección de compresores de tipo scroll, alternativos o de tornillo. Un punto clave de su ingeniería es la integración de baterías elevadas de mayor tamaño, una mejora diseñada para simplificar el proceso de desescarche (defrost) y permitir que el agua condensada drene con total libertad. El bastidor de acero galvanizado con pintura al polvo incorpora un aislamiento acústico de espuma de poliuretano (PU) ignífuga de 20 mm que protege el equipo y atenúa el ruido de funcionamiento. Para proyectos con exigencias acústicas críticas, se puede añadir un aislamiento de lana de roca de 30 mm para lograr una operativa ultra silenciosa.